¡Hartazgo y exigencia de justicia tras homicidio en Uruapan! La gente sale a las calles para clamar un alto a la violencia y reclamar por la muerte de Carlos Manzo, exalcalde asesinado el 1 de noviembre pasado.
La Marcha de la Paz en Uruapan convocó a miles vestidos de blanco, portando pancartas y soportando el sol infernal. Pero, ¡qué novedad! Las autoridades, como siempre, siguen esquivando las cifras oficiales de asistentes. ¿A dónde se fueron los contadores?
«¡El tigre despertó!», «¡Carlos presidente!», son algunas de las consignas que coreaban entre la multitud. Y por supuesto, «Mamá Raquel», la abuela del difunto, no podía faltar para hacer su show y recordar el amado discurso de su nieto asesinado. ¡Agárrense, que viene lo cursi!
¿Y qué tal el paro de trabajadores? Comerciantes y empresarios decidieron cerrar, y así, la ciudad quedó más fantasmal que la casa de Chabelo. ¿Cuándo abrirán de nuevo y si habrá descuentos por tiempo perdido? ¡Eso sí que es un misterio!
Recordemos que este circo callejero desató otro, con un incendio en el Palacio Municipal de Apatzingán. ¡Pura fiesta en el estado! Pero bueno, sigamos marchando y demandando justicia, total, ¿qué más se puede hacer en este país de impunidad?
