Por: Alan Gallegos
En un acto que huele a podrido, considerada una intromisión inaceptable en la autonomía de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), el rector José Alberto Abud Flores fue depuesto de su cargo menos de un día después de ser arrestado por la policía de Campeche por presunta posesión de drogas.
En su lugar, en una vergonzosa sesión exprés del supuesto Consejo Universitario llevada a cabo durante las horas más oscuras de la madrugada de este martes, fue nombrada Fanny Maldonado Guillermo, quien se desempeñaba como coordinadora de Asuntos Jurídicos.
Abud Flores fue detenido el lunes 12 de enero tras una operación de la Policía Estatal Preventiva en la ciudad de Campeche, acusado de posesión simple de drogas, sin mencionar en ningún momento la cantidad. Su esposa y su chófer también fueron arrestados, viajaban en una camioneta oficial de la universidad.
Medios locales destacaron que la detención fue ordenada por la gobernadora del estado, la morenista Layda Sansores, con el objetivo de colocar a alguien a su medida en la rectoría de la universidad.
Algunos informes señalan que la detención surge en medio de una tensa relación entre el rector y el gobierno estatal, ya que durante meses la mandataria acusó públicamente a Abud Flores de presuntas irregularidades administrativas y lo ha tildado de «aviador», en su programa de televisión por Internet Martes del Jaguar.
En un comunicado, consejeras y consejeros de la universidad denunciaron que estos eventos son un acto «repudiable e injustificado» que constituye una «intromisión inadmisible» en la vida interna de la institución.
Exigieron el «respeto absoluto a la autonomía de la Universidad» y detener inmediatamente cualquier intento de intervención externa en los asuntos internos de la institución, así como la liberación inmediata del rector.
Por su parte, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) instó a las autoridades actuar «sin sesgos políticos», respetando la autonomía universitaria y cumpliendo estrictamente con la legalidad y el debido proceso.
La detención del doctor José Alberto Abud Flores ha desatado una serie de acusaciones y señalamientos contra el equipo político de la gobernadora Layda Sansores, evidenciando un posible acoso político y hostigamiento.
La arbitrariedad y el cinismo del poder quedan expuestos ante estos hechos vergonzosos, donde la autonomía universitaria es pisoteada en beneficio de intereses políticos.
Mientras tanto, el silencio cómplice del Gobierno estatal de Layda Sansores parece respaldar estas maniobras oscuras y antidemocráticas.
