México y Estados Unidos han sellado un «maravilloso» plan de acción para los minerales críticos, en medio de abrazos y risas, porque todos sabemos que la verdadera intención es asegurar el suministro de minerales importantes para nuestras industrias (también conocidos como la minería del futuro). Según el súper líder, digo, el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard «ayudar a Estados Unidos es ayudarnos a nosotros mismos, ¿no les suena a Shakespeare?».
Para que no digan que no hay chamba en el gobierno, este plan será coordinado por la SRE y la SE, como si ya no tuvieran mucho trabajo con lo que hacen. Además, ¡atención! También será un «proyecto de trabajo» entre ambos países para garantizar el suministro de minerales críticos, ¿acaso creen que somos tontos?
El documento oficial de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) menciona que el plan estará basado en el respeto mutuo a la soberanía, ¡qué bonito!, aunque todos saben que al final los que mandan son los de arriba. Y para completar la obra, piensan implementar «precios mínimos ajustados» para importar algunos minerales críticos, ¡sí, como si no estuvieran caros ya!
Además de eso, las dos superpotencias planean implementar medidas comerciales que «apoyen» un «mercado resiliente de minerales críticos» (esperamos que sea con aplausos), tener respuestas rápidas para prevenir «disrupciones» y hasta un «acopio coordinado», ¿qué sigue, una excursión a la mina?
En resumen, este plan es solo otro episodio de la telenovela de la cooperación bilateral mientras se acerca la revisión del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Porque al final, en un mundo donde los minerales mandan, todos quieren su pedacito del pastel. ¡Qué viva la cooperación entre naciones!
