¡El año terminó con una sorpresa en la economía mexicana! A pesar de los altos aranceles que afectaron las exportaciones nacionales, resulta que México salió ganando en la guerra de tarifas con Estados Unidos. Sí, leíste bien: ¡ganamos aunque nos hayan querido asfixiar económicamente!
Según el análisis de The Wall Street Journal, las exportaciones hacia Washington se dispararon gracias a que los aranceles que le pusieron a México fueron más bajos que a otros países, como China. ¡Imagínate, rellenamos los huecos vacíos que los chinos dejaron con sus productos gravados! ¡Qué listos!
Pero no todo es miel sobre hojuelas. En lo que va del año, las importaciones de vehículos, acero y aluminio cayeron considerablemente hacia EE. UU. ¿La razón? Los altos gravámenes que les metieron. Sin embargo, las importaciones de otras cositas como reactores nucleares y equipo de cómputo se dispararon. Parece que supimos movernos en el tablero de ajedrez económico.
¿Y sabes qué es lo mejor? Que el 85% de nuestras exportaciones sigue libres de aranceles bajo el T-MEC. ¡Es como ganar en la lotería sin comprar boleto! Y es que, aunque pronosticaban un bajón en el PIB mexicano, terminamos creciendo gracias a ese acuerdo comercial que nos revivió económicamente.
Entonces, ¡sorpréndete! ¡Este año fuimos la sensación en los mercados! Nuestras acciones crecieron como espuma y el peso se apreció más que un piropo en la calle. Hasta el ETF iShares México brilló más que nunca, superando a los índices gringos. ¡Qué tal!
¿Y qué pasó con el peso? ¡Se puso guapo! Con una apreciación histórica y prometen que seguirá en tendencia positiva. Ahora solo falta que la Reserva Federal deje de cortar sus tazas por un rato. Pero no todo es color de rosa, ¿no? ¡Siempre habrá algo más detrás del telón!
