Tras bambalinas del Metro de la CDMX se cuece algo más que tacos, y es que el director general del STC, Adrián Rubalcava Suárez, se ha asociado con la directora de CONOCER, María Guillermina Alvarado Moreno, para disfrazar la capacitación de los trabajadores bajo un convenio de «profesionalización».
Según estos genios de la logística, certificar a los técnicos del Metro con estándares laborales les dará un toque de distinción. ¡Claro, porque lo que necesitamos en el caos diario es que los empleados estén «a la vanguardia» de picarle al botón del metro!
Rubalcava Suárez se frota las manos al hablar de 13 mil trabajadores que mantienen «el corazón del transporte público más importante de América Latina», como si fueran unos héroes que merecieran diplomas falsos a costa del erario público. ¡Válgame, qué altruismo para mejorar la movilidad de 4.5 millones de usuarios!
Pero el show no para ahí, este iluminado del Metro dice que la certificación también incluirá el «sentimiento y amor por el sistema». Seguro que cuando un tren se descompone, lo arreglan con música de violines y poesía. ¡Por favor, un aplauso para este teatro alrededor del mantenimiento de trenes y vías!
Y para rematar, agradecen al gobierno y al sindicato por apoyar esta farsa. Claro, porque lo que necesita nuestra querida CDMX son más certificados oficiales, no menos corrupción y más eficiencia real.
Basta de este circo de convenios donde la certificación se compra con el dinero de los ciudadanos. ¡Que bajen del tren y enfrenten la realidad con honestidad y seriedad! ¡Qué falta de respeto para quienes realmente se esfuerzan en el día a día!
