Detenidos en protesta afirman que acusaciones fueron “al azar”
Los señalados por tentativa de homicidio durante la marcha de la autoproclamada Generación Z, Sergio “N”, Bryan “N” y Gabriel “N”, se defienden de las acusaciones. Su abogado, Ricardo Colorado, denuncia los obstáculos impuestos por las autoridades y los imputados se declaran inocentes, argumentando una detención injustificada.
Según el defensor, Sergio “N” y Bryan “N” enfrentan cargos por robo y lesiones, mientras que Gabriel “N” está siendo procesado por tentativa de homicidio y, sorprendentemente, goza de libertad con la única condición de firmar cada 15 días.
El abogado Colorado insiste en que las acusaciones fueron asignadas al azar, como si hubieran sacado números al aire para criminalizar a estas personas. ¿Justicia a la mexicana?
Por otro lado, Sergio “N”, de 38 años, declara que asistió a la manifestación buscando medicamentos oncológicos para su madre, sin embargo, terminó siendo parte de la estadística de manifestantes golpeados y detenidos por «casualidad».
Las declaraciones de las supuestas víctimas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) no batallaron en señalar a estos detenidos, pero ¿dónde está la justificación de sus acusaciones? Por lo visto, es más fácil criminalizar al azar que buscar a los verdaderos responsables.
Mientras tanto, la política mexicana está llena de intrigas, con Morena denunciando a alcaldes y señalando al líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, de estar detrás de contrataciones de grupos porriles para generar violencia.
Por otro lado, Bryan “N”, encerrado desde hace una semana, ni siquiera participaba en la protesta. Solo iba a adquirir refacciones para celulares. Sin embargo, la justicia mexicana parece más interesada en mantenerlo tras las rejas que en averiguar la verdad.
Este país se desangra en corrupción, violencia y abusos de poder. Mientras tanto, los verdaderos criminales siguen campando a sus anchas, y los inocentes pagan por una justicia que parece haber sido asignada “al azar”. ¡Viva México, señores!
