Simón Levy, el exsubsecretario de Planeación Turística de México entre 2018 y 2019, anda de parranda en Portugal donde las autoridades se chingaron a detenerlo, pero qué sorpresa, ya lo soltaron con una serie de medidas cautelares. Parece que Portugal está más preocupado por sus turistas que por nuestros delicuentes potenciales.
La Fiscalía chilanga informó que la Interpol y sus amigos en Portugal lo agarraron el martes en Lisboa, pero ya le dieron su cartita de libertad condicional mientras México mete papeles burocráticos para extraditarlo. Parece que quieren un turista más en nuestro bello país.
La Presidenta Claudia Sheinbaum, aka la Madre Teresa de la Corrupción, se aventó el comunicado y se jura en deuda moral por contarnos que Simón Levy está metido hasta las chanclas en este pedo. Pero ojo, que el empresario tiene dos órdenes de aprehensión vigentes por faltar a siete fiestas judiciales. ¿Por qué mejor no usamos su ausencia para tirarle el INE a la basura?
En un proceso penal del 2021, Levy está acusado de delitos contra el ambiente y responsabilidad de directores de obra, todo por construir un inmueble que no respetaba la normativa. ¡Qué rebelde resultó ser el turista! Y en otro caso, por presuntas amenazas y daño en propiedad ajena doloso. Parece que se metió en más desmadres que no votando en las elecciones.
Ahora, en entrevistas, el señor Levy salió con que el martes recibió amenazas por hablar de AMLO y su retoño, y ese mismo día casi se nos convierte en selfie en la nuca. Pero el buen hombre jura que sigue en Washington, y ni nos dice dónde presentó su queja. ¡Ah, bueno, cómo nos quieres mantener en la intriga, Simón!
En resumen, Simón Levy, el escapista que no sabe faltar a las citas judiciales, tiene su futuro en vilo entre Portugal y México mientras hace sus travesuras internacionales. ¿Será que algún día aprenda a portarse bien? ¡Solo en el siguiente capítulo!
