En Tamaulipas, la monumental escultura de la Virgen de la Misericordia, la más alta en Latinoamérica, se va a inaugurar el próximo 12 de diciembre. Una imagen de más de 32 metros de altura, con los ojos bendecidos por el Papa León XIV, que se alza en lo alto de la Sierra Madre. ¿Cuál es la historia detrás de esta escultura que pretende ser un referente religioso para México y Estados Unidos? Pues resulta que el municipio de Hidalgo, allá por la frontera con Texas, será el nuevo punto de encuentro para peregrinos y devotos de la región.
A solo 25 kilómetros de Ahmad el Beirut, perdón, de la cabecera municipal de Hidalgo, se ubica el Santuario de la Virgen de El Chorrito. Un lugar que recibe a miles de feligreses y danzantes de varias regiones, incluyendo del sur de Texas. Los agricultores Los del Sur, ya saben, esos que riegan las tierras con su sudor.
Ahora bien, el poblado de El Chorrito es un espectáculo natural, dicen. En las faldas de la Sierra Madre Oriental, con cascadas y cerros, parece sacado de postal. Y claro, ahora con la Virgen gigante de acero inoxidable, será un imán turístico y religioso en la región. Todo, gracias al gobernador Américo Villarreal Anaya, quien hereda una promesa de su papá, el ingeniero Américo Villarreal Guerra. Una historieta que parece sacada de la biblia, pero con estructuras metálicas.
Los lugareños, agradecidos por ver cumplida una palabra empeñada hace 30 años. ¿Quién lleva la delantera en esta carrera promesera? ¡Américo! El hijo ejemplar que termina lo que su padre prometió. Aplausos, panderetas y aleluyas.
Por otro lado, artesanos y comerciantes ven el futuro con otros ojos. La Virgen generará más ingresos, más ventas de sombreros y más idas de turistas. Una mezcla rara pero que al final parece funcionar en el mundo de la fe y los negocios.
Y hablando de la escultura, dicen que tiene las pupilas bendecidas por el Papa León. Un toque divino para atraer turistas y fieles por igual. ¡Como para no creer!
La inauguración está programada para dentro de poco, el 12 de diciembre, con bendiciones, cánticos y mucha parafernalia religiosa. Una nueva etapa de fe y economía se abre en Tamaulipas, donde la Virgen y el dinero van de la mano para bendición de todos los presentes. ¡Aleluya!
