La International Chamber of Commerce (ICC), ese ente tan relevante en el mundo de los negocios, ha lanzado su brillante profecía: el T-MEC seguirá en pie, ¡qué sorpresa! ¿Bilateral? ¡Ja! Eso sería un show de horror que ni Spielberg lograría superar. Por supuesto, el acuerdo entre México, EE. UU. y Canadá es la panacea que todos necesitan, porque, ¿quién sobreviviría sin él? ¡Indispensable para la supervivencia de las industrias clave como las de computadoras y autopartes de automóviles! ¡Sí, claro, México lo exportó todo!
Y para no variar, Marcelo Ebrard, ese genio de las finanzas, nos recuerda que el T-MEC es como el amor eterno, ¡nadie quiere soltarlo! Ni una empresa, ni un sector, ¡ni nada! Al parecer, nadie ha pensado en no ratificarlo, ¿cómo se les ocurre? Claro, es la prioridad. ¡Oh, qué alivio! Las mesas de trabajo, las reuniones, ¡todo por la sagrada trinidad comercial! Y oye, que Ebrard se codea con los de arriba: Jamieson Greer y Howard Lutnick, ¿y saben qué hicieron? Discutieron doce puntos «prioritarios» para México.
Pero no te preocupes, que aquí el vicepresidente del ICC, Ricardo Ramírez, nos tranquiliza diciendo que cuando el comercio fluye, ¡hasta la prosperidad nos cae del cielo! Nunca se había escuchado algo tan innovador. Y es que la convicción es palpable: intercambio comercial = inversión + empleo + riqueza. ¡Quién lo diría!
En fin, un episodio más de la telenovela T-MEC para deleite de los amantes de lo comercial y lo gubernamental. ¡Y no te pierdas las siguientes temporadas con los capítulos de propiedad industrial! ¡Al fin y al cabo, todos queremos mantenernos informados y bien entretenidos con tanta noticia interesante!
