**Vende humo presentar a Tlaxcala como un paraíso turístico internacional**
Desde «Casa México» en Madrid, España, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros hizo el show de presentar la estrategia ‘Destino Tlaxcala’ para engatusar a unos cuantos tour operadores y medios especializados. ¿El objetivo? Hacer creer a la gente que Tlaxcala es la joya cultural de México, con una historia viva y experiencias auténticas.
Qué risa nos da escuchar que el estado va a ser la puerta de entrada de México para los visitantes internacionales. ¿En serio? ¿Acaso es tan imprescindible visitar Tlaxcala para conocer la verdadera esencia de nuestro país? Parece que la chamba de la gobernadora es vender humo, después de todo, cumple con la tradición del circo político mexicano.
Fabricio Mena Rodríguez, secretario de Turismo, y Antonio Martínez Velázquez, coordinador de Comunicación del Gobierno del Estado, se unieron al espectáculo de Lorena Cuéllar para embellecer el discurso. Todos juntos ilusionando a la gente con un crecimiento del 400% en turistas extranjeros en los últimos años. ¡Vaya, qué maravilla!
Pero, ¿qué tal andan con la seguridad en Tlaxcala? Dicen que es un paraíso sin criminales, ideal para que los turistas disfruten tranquilitos. Firma aquí, firma allá, y todo cuadra para que el estado se convierta en un destino turístico seguro y confiable. ¿Qué podría salir mal?
Ah, pero eso sí, resaltando que Tlaxcala será el primer estado con un Polo de Bienestar y Desarrollo Económico. ¿En serio va a ser el primero? ¡Ah, qué emoción! La gobernadora promete derrama económica y empleos, como si fuera tan fácil cuando todo suena a pura palabrería.
La cereza del pastel fue la firma de dos Cartas Compromisos para promocionar a Tlaxcala como un destino turístico «top». Uno con el Consejo Nacional de Exportadores de Servicios Turísticos y otro con la Asociación Metropolitana de Agencias de Viajes. ¡Cómo si un papelito firmado con esos nombres insignificantes fuera a garantizar algo!
En fin, queda claro que mientras haya eventos y estrategias de promoción turística, los turistas se seguirán riendo de las grandiosas ideas de los políticos para vender un lugar como si fuera el Edén. Nada como invertir en humo para que el pueblo se sienta orgulloso de su querido México.
