La bolsa de gatos en Tequila, Jalisco no da tregua: Lorena Marisol Rodríguez, la alcaldesa interina recién nombrada, se relajó en su fiesta de coronación entonando «El del Palenque», un corrido dedicado al Mencho, líder del CJNG, en medio del caos por la detención de Diego Rivera, anterior alcalde, por extorsión y nexos con los mismos mafiosos a los que venera la interina.
El show fue destapado en redes en lo que parece ya ser un episodio de «Lo que callamos los políticos». La cereza del pastel es que la Rodríguez, en aquel entonces regidora, se unió en su cantata narco a otras 3 perritas para bailar al ritmo de la corrupción. ¡Bravo!
Léase bien: en una fiesta con ambiente mezcla de antro chafa y capilla ardiente, la flamante alcaldesa electa ya antepuso sus intereses por encima de las de los tequilenses. ¡Qué bonito cuadro!
¿La cereza del pastel? Negó todo. «Aquí no ha pasado nada», dijo con esa sonrisa de puño de garrote. Aunque sí indicó que habrá que «revisar y seguir trabajando». Claro, total, para qué arruinar la fiesta, ¿no?
Pero la cosa se puso peor: una regidora llamada Alondra Romero acusó que Lorena Marisol Rodríguez, pertenece al grupo de chachas de Diego Rivera y Juan Gabriel Toribio Villarreal, otro delincuente de poca monta. Sabemos bien que la transparencia no tiene lugar en este show montado en Tequila.
¡Ay, México! ¡Qué bonito es ver la invitación a la corrupción desde la cima! ¡Qué emoción ver a las ratas defenderse entre ellas! ¡Qué bonanza ver a un gobierno de incompetentes votados por gente descontenta!
En fin, Tequila, el líquido de los valientes y el festejo de los sinvergüenzas. ¡Salud, Jalisco! ¡A ver cuál es tu siguiente golpe de embriaguez y podredumbre!
