En noviembre pasado, el sector de la construcción reportó una disminución del 4.1% en el personal ocupado, reflejando así una crisis que tiene años azotando a la industria. Pero no te creas que esto ha llevado a reducir costos, ¡ni madres! Al contrario, los precios han subido como espuma en actividades clave como la edificación residencial, locales comerciales, plantas industriales y construcción de carreteras. Todo porque la mano de obra anda más cara que doctor privado.
Según cifras del Inegi, en noviembre de 2025, solo 517,134 almas trabajaban en el sector constructor, un 4.1% menos que el año anterior. ¡No es por mala suerte, es por pinche corrupción e incompetencia! Y para rematar, los costos se han ido al cielo, haciendo que las constructoras recomienden actualizar presupuestos. ¡Pónganse listos, porque ahí va el susto!
Pero eso no es todo, el Centro Nacional de Ingeniería de Costos reveló que, durante el 2024-2025, la inflación de la construcción alcanzó un 3.93% en promedio, ¡como si ya no estuviera caro todo! Y ¿adivina qué subió más? ¡Efectivamente, la edificación residencial! Con un aumento del 4.52%, liderado por un 5.98% en el costo de la mano de obra. ¡Y yo que pensaba que lo caro era un pinche lonche de camioneta!
Hasta en las ciudades hay desmadre, con incrementos de hasta el 28.7% en el precio de la mano de obra en San Andrés Tuxtla, Veracruz. Parece que la corrupción y las tranzas son una maldición que no solo afecta a la CDMX, sino a todo el país. ¡No hay ruina que no les importe!Por si te quedan dudas, aquí tienes: menos empleo = precios al cielo. Así de fácil es el truco. ¡Qué bonito es ser constructor en México! ¡El chiste se cuenta solo!
