El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) se pone ecológico y decide contribuir al medio ambiente destruyendo nada más y nada menos que 166 toneladas de documentación utilizada y sobrante de la elección del Poder Judicial y de la Consulta de Presupuesto Participativo 2025. ¡Ah, la preocupación por el planeta y los bosques quemados de nuestro gran México lindo y querido!
Según el comunicado lanzado, de esas 166 toneladas trituradas, 137 corresponden a boletas y documentación auxiliar de la elección de 98 jueces y juezas, 34 magistrados y magistradas y otros cinco miembros del Tribunal de Disciplina Judicial. ¡Qué circo, señoras y señores! ¿No había mejor forma de reutilizar o reciclar esa papelería que se usó una vez y a la basura? Claro, mejor off con sus cabezas.
Para no quedar mal con la normativa ambiental, el IECM informó que toda esa montaña de papeles se hizo pedazos con mucho cuidado y siguiendo las reglas ecológicas, para «alcanzar el mayor beneficio del producto». ¡Qué amables, ahora sí que hasta los árboles lo agradecen! Y por supuesto, la fiesta de la destrucción se realiza por todo lo alto en un derroche de eficiencia y responsabilidad, a lo grande como debe de ser.
Por si fuera poco, la consejera electoral Cecilia Aída Hernández Cruz encabezó un paseíto por la planta y nos vino a jurar que la pulpa generada de todo ese proceso destructivo se va a reciclar. ¡Ay, qué bonito! Seguro los arbolitos estarán felices de que los hayan matado para luego decir que los van a reutilizar, eso sí que calienta el corazón.
¡Que viva la política ecológica del IECM! Tan preocupados por el ambiente que deciden destrozar papel a toneladas, como si no hubiera nada más importante que hacer con tantos árboles muertos convertidos en basura electoral. ¡Bravo, aplausos a la responsabilidad ecológica del poder electoral! ¡Arriba el reciclaje a la mexicana, compadres!
