Violencia en Cuautla
Atacan hotel con bombas caseras
En un acto de pura violencia en Cuautla, Morelos, dos tipos en moto se lanzaron bombas caseras a un hotel, desencadenando un incendio que acabó con dos almas. Cuando las autoridades llegaron, encontraron a un tipo calcinado hasta los huesos y a una dama chamuscada que, trasladada al hospital, palma horas después.
El hotel Madero, ubicado en la colonia Francisco I. Madero, fue el escenario del ataque, ayer. El fuego se propagó como raya veloz en material inflamable y por los daños al sistema eléctrico del edificio. Los polis locales y los de emergencias hicieron su show de acordonar la zona para ahogar las llamas.
Pero acá viene lo bueno, los peritos y los agentes ministeriales recogieron pistas, incluidos restos de las bombitas incendiarias. Fue tan chistoso que las autoridades, hasta el cierre de esta edición, no habían podido atrapar a los responsables ni tener idea de por qué les dio la gana de hacer semejante desastre.
Mientras el obispo de la diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, soltó la sopa de que en Cuautla la extorsión está a la orden del día. Los comerciantes tienen que rascarse el bolsillo para pagar a más de un grupito criminal. En pocas palabras, la ley del más chingón impera en ese rancho.
Para rematar, los choros no paran en Cuautla y los pacos no se dan abasto. ¿Hasta cuándo tendrá que aguantar la raza este circo maldito? Aquí no hay más vueltas, la delincuencia y la impunidad campean a sus anchas mientras el pobre pueblo paga las consecuencias. Y las autoridades, pues ni sus luces de cómo atajar este desmadre. ¿Qué sigue? Quién sabe, aquí la cosa es sobrevivir a la narcoviolencia diaria.
