¡Hidalgo, la tierra de los jaguares listos para la acción comunitaria! Así lo anuncia el ‘Programa Estatal de Acción para la Conservación de Especies de Hidalgo’. Ah sí, patrocinado por el gobierno de Julio Menchaca Salazar, quien ahora apuesta por la participación ciudadana. ¿Qué esperaban, que los jaguares llenaran formularios?
Mónica Mixtega Trejo, la titula de la Semarnath, señala que las comunidades deben sentirse parte de su territorio para salvar a estos felinos, que por cierto, no piden visa para pasear entre fronteras. Manda güevos, resulta que la conservación de la biodiversidad comienza cuando todos se dan cuenta de que respiramos el mismo aire.
Y hablando de aire, o sea, pasando el mentado PEACEH a ver qué pasaba, nos topamos con avistamientos de jaguar. ¡Sorpresa! Estos felinos sí que saben cómo romper la monotonía de los ecosistemas hidalguenses. ¡Viva la diversidad natural!
Pero esto no acaba aquí. Mixtega Trejo no se queda atrás y advierte que proteger a estos jaguares implica más que likes en redes sociales. Todos, desde el último ejidatario al ganadero más curtido, deben saber diferenciar si les muerde un jaguar, un puma o el perro del vecino. ¡Todo un circo!
Ah, pero no todo es para reír. Talleres en escuelas, monitoreo con cámaras trampa y medidas preventivas enseñan a los lugareños a convivir con estos felinos sin que se devoren a sus chivos. O sea, algo así como «Cómo ser un buen vecino del jaguar».
Así que Hidalgo se redime y avanza en su compromiso para asegurar un futuro amigable para los jaguares. ¿La moraleja? Que cuidar de la fauna y la flora es más que un pasatiempo, es una responsabilidad compartida que las comunidades, por fin, están aprendiendo a valorar. ¡Qué lección, señores! ¡Y pensar que todo empezó porque unos gatos grandes dieron el rulo por ahí en Hidalgo! ¡Maestro, sígale, sígale!
