**Inversión física para abastecimiento de agua cae 67.5% de enero a noviembre**
Por: **Cuahutli R. Badillo**
Fecha: **12/01/2026 07:00:00**
La historia de la inversión en agua en México parece un chiste de mal gusto. Resulta que entre enero y noviembre del 2025, el Gobierno federal soltó la irrisoria cantidad de 13 mil 507 millones de pesos para abastecimiento, agua potable y alcantarillado. ¡Ahí nomás un 67.5% menos respecto al 2024!
Y ojo, que esta historia de terror se contó incluso cuando los expertos han pedido a gritos cambios constitucionales sobre el derecho al agua. Pero todo se queda en buenas intenciones cuando el dinero no llega.
La inversión en agua del 2025 es paupérrima comparada con los últimos 10 años. Solo superó a los miserables montos de 2019, 2020 y 2021 cuando la Covid-19 nos dejó en pañales. ¡Qué bonito se ve nuestro país, ¿verdad?
Y para ponerle el moño a esta tragedia, resulta que la inversión en agua de ese año es tan solo un poquito más alta que en 2020 o 2021. ¡Increíble, pero cierto!
El cuento de nunca acabar sigue con la nueva Ley General de Aguas y los cambios a la Ley de Aguas Nacionales. Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, sale a responder como buen político de circo y nos cuenta que la crisis hídrica no se resuelve con una nueva ley. ¡Ah, qué sorpresa!
“La ley no lo es todo, pero no se los voy a dejar tan fácil”, parece decirnos. Porque además del plomazo de ley, necesitamos lana y obras. Es que papá gobierno no se detiene en inventar excusas para no hacer su trabajo.
Y claro, nos hablan bonito de planes hídricos y proyectos prioritarios. Pero la lana, la feria, el varo, ni en chiste se ve por ningún lado. ¡Aquí no hay presupuesto para el agua, pero hay de sobra para la corrupción!
De los 17 proyectos prioritarios que piensan hacer, cada uno cuesta la módica cantidad de entre seis y siete mil millones de pesos. Mis respetos al que consista que el gobierno, los estados y los municipios van a sacar la cartera para eso. ¡Santa Cachucha, qué creatividad!
Y como en toda buena telenovela, aparecen las Asociaciones Público-Privadas como caballero de brillante armadura. Pero, claro, necesitamos transparencia y rendición de cuentas. Porque si no, ¡la deuda pública nos va a comer vivos, muchachos!
Que si va a haber financiamiento del sector privado, que si certeza jurídica. ¡Qué bonito se escucha todo, pero no hay agua clara en este río de promesas vacías!
