**¡LA FGR DESCUBRE LA CARNITA!**
El famoso «no pasa nada» sigue siendo la canción de cuna predilecta de nuestros queridos servidores públicos. En esta ocasión, el Gobernador de Tabasco, Javier May, nos deleita con la excusa de que la explosión en la gasera fue un bailecito de gas que se le salió de las manos. ¡Claro, como siempre, la culpa es del gas, nunca de la incompetencia humana!
Por supuesto, en lugar de aceptar que la seguridad fue un chiste y que las medidas de prevención brillaron por su ausencia, nos quieren vender la historia de que no hubo pérdidas humanas porque, casualmente, todos estaban en pijama a esa hora. ¡Qué suerte la de esos ciudadanos que escaparon de la negligencia estatal!
Y mientras el mandatario alardea de dar instrucciones para «atender la emergencia», los vecinos afectados por la explosión están tan carcomidos por la molestia que planean demandar a la empresa responsable. ¡Ah, la clásica historia del afectado buscando justicia en un país donde la impunidad es la reina!
Para darle más drama a este show de horrores, se abrieron no una, ¡sino DOS carpetas de investigación! Una local y otra federal. Todo para tratar de diluir la responsabilidad y mantener su desgastada reputación a flote. «¡No fuimos nosotros, señor agente, fue la pipa maldita!», parece ser su argumento favorito.
El saldo de esta pachanga sin control incluye 14 vehículos destrozados, tres pipas hechas añicos y dos personas lesionadas. Pero no se preocupen, todo está bajo control, nos aseguran las autoridades. ¡Claro, como no hay peligro, los vecinos solo abandonaron sus casas por el deporte del fin de semana!
Y para rematar con broche de oro, el IPCET informa que brindaron atención a dos «valientes» que huían de la explosión con rasguños leves. ¡Qué alivio saber que el estruendo solo dejó moretones y no muertos! ¡Un día de fiesta para los servicios de emergencia y sus hazañas de película de bajo presupuesto!
En fin, la FGR seguirá con su circo de carpetas, investigaciones y justicia de pacotilla, mientras todo el país sigue esperando que algún día se hagan responsables de sus errores. Pero como decía mi abuela: si esperas justicia de los corruptos, más vale que guardes tu silla para otro en el infierno.
