El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) se frota las manos y presume su certificación ISO Electoral, ¿pero qué hay detrás de esa medalla? Patricia Avendaño Durán, la consejera presidenta del IECM, saca pecho diciendo que son la élite en procesos electorales. ¡Epa! ¿Y qué pasa con los demás organismos locales? ¡Que se pongan las pilas y mejoren, dice la Avendaño!
Pero espera, que la cosa se pone buena: resulta que esta señora advierte que si el INE se encargara de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), como el IECM, la factura sería salada. ¡Claro, porque sería como confiarle a un gato que cuide la pescadería! Vaya propuesta en medio de la reforma electoral de la Sheinbaum.
Ahora, qué bien que nos ilumine la Avendaño al decir que hay que corregir errores y ajustar procesos. ¡Qué revelación, parece que acabamos de descubrir la rueda! O sea, hay que mejorar, cambiar y adecuar. ¡Bravo, Avendaño, qué pensadora! Por cierto, no olvides unirte a nuestro canal de WhatsApp, ahí te mandamos lo «más importante» de México y el mundo. Quién sabe qué ocultarán allí, ¿verdad?
En resumen, el IECM presume su certificación al más puro estilo de «[Inserta aquí tu empresa o marca favorita] por siempre». Todos quieren ser como ellos, ¡qué honor! ¡De no creerse!
