El Gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, afirma que la Presa Tunal II es su mayor logro, pero parece haber olvidado mencionar que antes hubo muchos años de corrupción, ineficiencia y palabrería ante un problema tan básico como el agua limpia. Según él, con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, se logró finalmente iniciar esta obra histórica que, casualmente, llega justo en época de elecciones.
Villegas recuerda con nostalgia sus días como alcalde, cuando se diseñó el sistema completo de la Presa Tunal II, pero solo eso, diseño. Porque parece que les costó una eternidad en construir esta obra que finalmente garantizará agua limpia para Durango, mientras los duranguenses seguían padeciendo agua contaminada con flúor y arsénico por años. ¿Era tan complicado entender que el agua es un derecho básico?
Después de muchos años de avances a medias, el gobernador decidió dividir el megaproyecto en etapas y así por fin lograr construir la planta potabilizadora. O sea, primero hicieron lo que tenían que haber hecho desde un principio, y luego sí hicieron lo demás. Un clásico de la ineficiencia gubernamental.
Finalmente, Villegas resalta que esta Presa será la salvación de Durango, asegurando agua limpia por los próximos 50 o 70 años, pero esperemos que en realidad sea así y no resulte en otro elefante blanco más. Todo un logro, ¿verdad? Aunque bueno, a darle gracias al Gobierno Federal, a la presidenta Sheinbaum, a los ejidatarios y, por supuesto, a las familias duranguenses, que han tenido que padecer años de agua sucia y misteriosos problemas de salud. ¡Viva la corrupción!
