La cancelación de vuelos desde México hacia Estados Unidos por parte del gobierno estadounidense es una decisión “unilateral” y carente de fundamentos, aseveró la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por lo que solicitó realizar una reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio, y con Sean Duffy, del Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés), para revisar las bases de la decisión. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo aseguró que las inquietudes estadounidenses han sido respondidas con prontitud y respaldó las decisiones de su antecesor, Andrés Manuel López Orador, en materia aérea, al señalar que el mover las llegadas de vuelos de carga hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), respondió a una medida de seguridad y desahogo de la saturación que ya se enfrentaba en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), lo que a su vez representaba un riesgo para los pasajeros.
La mandataria mexicana aseguró que, a la par, solicitó a la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), antes Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), hacer un análisis y verificar si con esta medida de EU “se está violentando” la competencia de las aerolíneas de EU como lo afirmó el DOT. “Entonces, que la hoy llamada CNA haga un análisis de si realmente se está afectando la competencia de las aerolíneas, que de nuestra perspectiva no hay ninguna afectación a las aerolíneas. Y lo decimos, además, con toda certeza: México no es piñata de nadie, a México se le respeta”, refirió.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) detalló que una de las órdenes emitidas por el DOT para prohibir los permisos a las aerolíneas mexicanas para el transporte de carga combinada en vuelos de pasajeros entre el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y Estados Unidos podría entrar en vigor en cuatro meses. Además, la suspensión de dos vuelos vigentes desde el AIFA hacia Estados Unidos entrará en vigor el próximo 7 de noviembre; mientras que la cancelación de 11 rutas programadas para operar en los siguientes días será “con efecto inmediato”.
En resumidas cuentas, la confrontación entre México y Estados Unidos por la cancelación de 13 rutas aéreas es un reflejo de la intransigencia y la falta de diálogo entre ambos países. Mientras que la ciudadanía queda en medio de este conflicto, las aerolíneas y el sector aéreo enfrentan incertidumbre y posibles pérdidas. ¿Dónde quedan los intereses de las personas usuarias y la competitividad de la industria aérea en medio de esta disputa política? ¡El cielo de la aviación comercial se vuelve turbulento, y los pasajeros pagan las consecuencias!
