**¡Estados Unidos se apodera del comercio!**
Este jueves, desde el palacio de los mentirosos en Washington, se anunció el último chisme: la adquisición de alianzas con Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala. ¿La ganga? Que estos países se rindan ante los productos gringos a cambio de una rebajita en los aranceles. ¡Qué monstruosidad!
“Creemos que estos acuerdos ayudarán a alcanzar un comercio equilibrado”, dijo algún pelele importante a los chismosos con micrófono. ¿Equilibrado para quién, mi buen? ¡Eso es lo que queremos saber!
Según el comunicado de la Casa Blanca, estas sociedades son la cereza en el pastel de la guerra de aranceles lanzada por el ex jefe Trumpito. ¡Vaya sorpresa!
La esperanza es que se perciba un impacto positivo en los precios de productos como café, cacao y bananas, claro, en beneficio de los que manipulan las cuerdas desde arriba.
Los aranceles del 10% hacia Guatemala, El Salvador y Argentina, y del simpático 15% hacia Ecuador, se mantendrán igualitos. Pero ojo, que en algunos artículos habrá una rebaja (lean entre líneas, amigos).
Para que vean que aquí no hay amiguismos, Guatemala se compromete a permitir el comercio digital sin fregar a los servicios digitales gringos. ¡Qué generosos, caray!
Y para Argentina, la cooperación viene en forma de estabilidad en el comercio mundial de soja. ¿Un aplauso, por favor?
En el acuerdo con Ecuador, la historia es reducir aranceles en maquinaria, productos químicos y hasta vehículos. ¡Qué lindo gesto! ¿Y nosotros qué ganamos con todo esto?
Y qué decir de El Salvador, que ahora podrá exportar productos farmacéuticos y médicos sin tantas vueltas burocráticas. ¡Qué emoción, parece fiesta patria!
Al final, todo queda en casa, y nosotros, el pueblo, ¿qué? Seguiremos pagando los platos rotos de estos tratos comerciales que solo benefician a unos cuantos de arriba. ¡Qué bonito!
