**¡Alarma en Uruapan! Escolta de Carlos Manzo bajo la lupa por abatir a su asesino tras detenerlo**
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, se desveló que se indaga el porqué del ajusticiamiento del joven Víctor Manuel “N”, señalado como el verdugo del alcalde Carlos Manzo, ¡y todo después de haber sido arrestado! ¡Qué locura!
El mandamás estatal reveló que, según la función, después del tiroteo hubo un agarrón y que el pistolero, conocido hace dos días como Víctor Manuel «N», de tan solo 17 años, mordió el polvo en el acto por un balazo. ¡Qué historia, mi gente!
Para más INRI, el día de los santos difuntos, en pleno Día de Muertos, el pobre Manzo tenía un comboy de ocho guardaespaldas, ¡sí, ocho! Y pa’ colmo, un segundo anillo de seguridad compuesto por un batallón de 14 tipejos de la Guardia Nacional. ¿Es broma, no?
¡Pero eso no es todo! Resulta que el difunto Manzo seleccionó de primera mano a su equipo de seguridad, mientras que la protección federal le cayó del cielo desde el diciembre de 2024 y la sabrosearon en mayo pasado.
“Se está investigando también por qué el abatimiento en el lugar del criminal, porque al criminal lo detienen y momentos después hay un forcejeo y hay un solo disparo que abate al criminal. Eso también se está investigando”, comentó el chismoso gobernador.
¡Y hay más! Las líneas de investigación están que arden, con sospechas de fallas en el guardiaespaldas del tal Carlos Manzo. “En ese momento tenía ocho escoltas personales y 14 de Guardia Nacional. (…) Entonces, se está también en la línea de investigación revisando pericialmente qué fue lo que ocurrió para que se distrajera o flexibilizara su círculo de seguridad”, soltó el funcionario.
El 6 de noviembre, la Fiscalía General del Estado de Michoacán le puso nombre y apellido al gatillo del crimen, un jovencito oriundo de Paracho, a unos cuantos kilómetros de Uruapan. El fiscal estatal, Carlos Torres Piña, relató que Víctor Manuel «N» dio positivo en una prueba detectivesca de residuos de plomo y bario, confirmando que disparó al alcalde como seis veces. ¡Qué drama, señoras y señores!
Pero el sainete no acaba ahí: el chamaquito también dio positivo al test de metanfetaminas. Mientras tanto, Ramírez Bedolla sigue su búsqueda para esclarecer el móvil del asesinato y descubrir qué banda del hampa planeó el chante. ¡Puro V.I.P.!
