Trabajadoras sexuales reclaman falta de apoyo
Un grupo de trabajadoras sexuales independientes le dio un parón a la Calzada de Tlalpan, porque aseguran que no les han soltado una lana por los problemas en su chamba, gracias a la ciclovía que prometen para el Mundial de 2026.
En el tramo de la estación Chabacano del Metro, las pistas rumbo a Taxqueña se quedaron atoradas por estas chavalas, quienes quieren platicar con el jefe de la Secretaría de Gobierno, César Cravioto Romero.
Carolina, que es la jefa del grupo de 40 sexoservidoras que trabajan por la zona, desde San Antonio Abad hasta Chabacano, chismó que el subsecretario de Gobierno, Fadlala Akabani, se echó para atrás en la promesa de regarles 18 mil pesos para remediar el daño por la obra, y unas despensas enchiladas al mes.
Otra cosa que se les olvidó fue meterlas al Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, porque les han estado metiendo miedo y hostigamiento unos líderes, caciques de la chamba sexual, que operan por ahí, los cuales sí sacaron lana por la ciclovía.
Randy Cisneros, que anda en la Alianza Mexicana de Trabajadoras Sexuales, subrayó que las chavalas de la Calzada de Tlalpan andan en un ambiente de miedo por la megaobra.
«La ciclovía está siendo pretexto pura y dura para que el Gobierno haga limpieza social, y las trabajadoras independientes están tragando lumbre, primero por el Gobierno que las ignora y luego por los líderes que las están hostigando por alzar la voz», contó a La Razón.
Y esa misma chava, que también chamba como trabajadora sexual, recalca que las protestantes son chambelanas sexuales independientes, o sea, que no mochan para nadie.
