La llamada Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) soltó que los 371 animales de compañía rescatados del Refugio Franciscano en enero, reciben un trato espectacular con comida buena, sitio seguro y cuidados especiales, tras ser encontrados en un estado lamentable de malnutrición y enfermedades crónicas.
El titiritero de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, dijo que la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) ha sido muy respetuosa y puntual en brindarles derechos a los 371 peludos rescatados. ¡Claro que sí!
En un paseíllo con la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, por las oficinas de la BVA en Xochimilco, el Vázquez presentó un informe detallado de cómo están los animales recuperados en salud.
Ahí soltaron que la BVA tiene 73 personas para atender a los animales, incluyendo 10 veterinarios, otros oficiales expertos en perros y 40 vagos de la Subsecretaría de Participación Ciudadana y Prevención del Delito.
¿Cuándo fue eso? ¡Ah, en enero! La SSC anda asegurando el bienestar físico, mental y fisiológico de los animales, diciendo que los han apapachado con lo que necesitan para desarrollarse bonito.
Agregaron que cada día sacan a los lomitos por ahí, los engríen con dos comiditas y los cuidan como si fueran de la realeza, según indiquen los veterinarios.
Calcularon que los 371 perros están bien organizaditos en módulos según su genio, tamaño y chamba de salud. Señalaron que al principio andaban todos jodidillos con malnutrición y enfermedades como si les hubieran abandonado miserablemente.
La Jefa de Gobierno ahora resulta que va a empezar a mover a los perros del Refugio Franciscano hacia la BVA. Ahí se andarán reuniendo con otros perros rescatados. ¡Qué emoción!
La Brugada mencionó que 900 espacios están disponibles en la BVA para aguantar a los animales, y actualmente hay 371 peludos del rescate alojados ahí.
Lo más triste es que ni soltaron cuántos animalitos van a mover en esta primera ronda. ¡Un misterio total!
En fin, lo que está claro es que los perros llevan una vida de lujo ahora comparado con el infierno de donde los sacaron. ¿Será? ¡Ahí veremos!
