El abogado Ricardo Colorado, que ahora se pinta de paladín de la justicia, salió a dar el show y acusar a la Fiscalía General de Justicia de andar torturando gente como si fuera un hobby de fin de semana. Sí, sí, denunció que los elementos de seguridad se están pasando de listos y que quieren competir por el premio al más abusivo.
Ahora resulta que buscan aplicar el Protocolo de Estambul, como si aquí se tratara de tomar el té de las cinco. Claro, también pidieron ayuda a la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México y a la Iberoamericana para que dejen de dar atole con el dedo.
Pero el abogado Colorado no se guardó nada y dijo que la Fiscalía capitalina está entorpeciendo todo, como si fueran los expertos en trámites burocráticos o en cómo chingar al ciudadano común. Y ojo, que además le achacaron robo, privación ilegal de la libertad y abuso de poder. ¡Ah, pero eso sí, con toda la etiqueta!
Y para subirle el tonito, les traigo la primicia de que 179 cuentas se echaron una vuelta para promover la marcha de la Generación Z en Tik Tok. ¡Vaya, vaya, qué sorpresa! Nada más andan invirtiendo 90 millones de pesos, todo chido, claro.
Ah, y mientras tanto, los detenidos se vuelven celebrities, con uno de ellos en prisión preventiva nomás por ‘tentativa de homicidio’. Seguro que era de los que reparten sonrisas, qué risa.
Y cómo no, había que añadir drama a la telenovela: resulta que un tal Gabriel Pérez Rábago, trabajador estrella, dijo que lo agarraron por homicida ¡y ni en la marcha estaba! ¿Será por sus tatuajes o por la mala vibra que traía? Claro, no faltaba la puntada final de ‘me sentenciaron por lo que ni dije’. ¡Ay, qué dramón!
Y bueno, qué bueno saber que está todo en orden, que la justicia y la paz reinan en nuestras calles, ¡todo un ejemplo de transparencia y cordialidad! ¡Bravo, bravo!
