¡OHL y sus compinches no se rinden incluso después de 13 años! El consorcio conformado por la constructora española OHLA y la mexicana Citapia, ¡demandó a Pemex por 272 millones de pesos! Sí, así como lo oyes, exigen el pago de un fallo arbitral que los mantenía frotándose las manos desde hace más de una década.
La movida sucia se dio en Nueva York, presentando una demanda por incumplimiento de contrato, ¡qué novedad! Según los chismes, la pataleta legal fue por un contrato firmado en 2013 con Pemex, bajo el mando del inolvidable Emilio Lozoya Austin.
El plan macabro contemplaba la construcción de una planta y un gasoducto para la Refinería Héctor Lara Sosa en Cadereyta, Nuevo León. Pero ojo, después de que Lozoya salió por la puerta trasera en 2016, el Consejo de Pemex canceló el presupuesto de tan magnánimo proyecto. ¡Qué casualidad, eh!
Desde entonces, Pemex TRI ha estado jugando a las escondidillas con los pagos, alegando falta de dinero. Para colmo, en 2020 cancelaron el trato y se fueron a arbitraje internacional. ¿El resultado? OHL y sus amiguitos ganaron, pero no ven ni un centavo.
Ahora, como si no tuvieran suficiente con su historial podrido, vuelven por más billetitos. ¡Pero qué atrevimiento! Después de embolsarse 3,800 millones de pesos en contratos con Pemex TRI, y con sus trucos ya conocidos, siguen buscando morder la mano que antes les daba de comer.
¿Y qué tal si aprovechan para arreglar sus líos legales anteriores? Porque, recordemos, fueron inhabilitados un rato por estar metidos en tranzas con el gobierno. ¡Qué joya de consorcio, en serio!
Así que, en medio de deudas y problemas financieros, la petrolera nacional sigue siendo el patio de recreo de esos tiburones empresariales que van por la última gota de sangre. ¡Qué emoción, Sigamos la trama!
