En una movida que huele a campaña electoral, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llegó a Tlaxcala para supervisar el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI), porque claro, nada dice «bienestar» como una inversión millonaria en empresas, ¿verdad?
Con una sonrisa forzada y un discurso bien ensayado, Sheinbaum se paseó por el complejo industrial en Huamantla, aplaudida por siete empresas ávidas de hacer negocios en México. Por supuesto, no podía faltar la presencia de Lorena Cuéllar, la gobernadora de Tlaxcala, en este show de inversión millonaria que promete generar miles de empleos.
El proyecto, que ya se alza con una inversión de 540 millones de dólares (mdd), ha sido presentado como la salvación económica del país. ¡Como si no supiéramos que estos millonarios negocios rara vez se traducen en beneficios para la gente de a pie! Pero qué importa, mientras haya fotos y titulares positivos, ¿no?
En esta visita que casi parece una telenovela de política mexicana, Sheinbaum y sus secuaces desfilaron por el lugar, acompañados por los típicos funcionarios que solo aparecen para la foto. Un desfile de hipocresía y derroche de recursos para vender una imagen de progreso que, en realidad, solo beneficia a unos cuantos de siempre.
¿Llegarán los supuestos 6 mil empleos prometidos? ¿O todo quedará en una farsa publicitaria más? Porque a ver, quién se chupa el dedo en esta tierra de promesas incumplidas y corrupción institucionalizada. Pero bueno, sigamos aplaudiendo a los políticos que solo vienen a tomarse fotos y hacerse los salvadores de la patria. Mientras tanto, el pueblo que se joda, ¿no? ¡Viva México, cabrones!
