El «incidente» en el ducto de Pemex en Playas de Rosarito, Baja California, causó un «pequeño» incendio que obligó a evacuar casas en Real de Rosarito. Según los chismes locales de BajaNews y del Semanario Zeta, la cosa empezó presumiblemente con una «explosión» alrededor de las 11 de la mañana, evitando más anda a la hora del lonche.
El tubo de la petrolera chafa queda cerca de la Vizcaíno y del fraccionamiento Villas de Costa Rica, de donde sacaron a cerca de 50 personas por si las moscas, eso dijo N+Foro. Para curar el chisme, llegaron los «rescatistas» de la localidad y el personal de seguridad física de Pemex a echar desmadre, cerraron las válvulas y nos dijeron que todo bien a las 4 de la tarde.
La alcaldesa Rocío Adame Muñoz, muy agradecida, se aventó el show de decir que ya podía la raza volver a casa. Qué bonito, ¿no? ¿Qué tal de buenos samaritanos? Por otro lado, los Bomberos de Tijuana se unieron al drama para hacerle frente al humo negro que salía del ducto chamuscado. El buen alcalde Ismael Burgueño Ruiz, en su Facebook, también dijo que estaban ahí para rescatar a la población. ¡Ah caray, qué bonita empatía!
A pesar de la humareda tóxica, no hubo muertos ni heridos en la niña fuga y el incendio. Sin embargo, la bonita llamarada dejó su huella y destruyó la zona. ¿La cereza en el pastel? Que ni una mosca sufrió. ¡Ay, que alivio, menos mal! Pero ni un lo siento por el lugar todo chiquito. ¡Pilas, Pemex!
