**Sí revisan contratos en Cuauhtémoc: Brugada**
La Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada Molina, exige honestidad tras detectar un fraude de 11 millones en la Cuauhtémoc y anuncia un plan anticorrupción. Impeliente resulta…
¡Honorables funcionarios, actúen con transparencia y justicieramente! Sí, tal fue la arenga de la líder capitalina después de destapar un circo de simulaciones para ganarse contratos millonarios. Moral a tope, ¡claro que sí!
En su discurso, la mandamás destacó que es fundamental que los servidores públicos hagan su trabajo con pulcritud. Qué bonito suena, ¿no? La transparencia, la honestidad, palabras tan ajenas al lenguaje cotidiano de la política corruptela.
Resulta que el Gobierno de Rojo de la Vega Piccolo organizó una obra de teatro para que empresas amigas cobraran como reyes. Carbonusa, Desarrollo Urbano, Suministros Tecnova, Alianza Comercialización, todas parte de un mismo grupo, ¡qué casualidad!
Y como todo buen cuento de hadas, estas compañías ganaron contratos millonarios con la ley en la bolsa. Grupo Meor, propietario de las truhanes, se llevó unos 97 millones de pesos sin tanto esfuerzo. ¿Habrá sido por ser tan buenos amigos de la corona?
Para tapar el ridículo, Brugada pretende que la Contraloría investigue este chanchullo del que seguro nunca leyeron ni escucharon. ¡Bravo, ahora sí, a cerrar el establo después de que los caballos se escaparon, pero bien corridos!
Y claro, la alcaldía de Rojo de la Vega Piccolo sale a decir que la información es pura paja. ¡Faltaba más! Ni con pruebas le entran a su cochinero. Ah, ¿y ahora resulta que tampoco tienen la culpa de investigar a sus amiguitos contratistas? ¡Vaya, qué comedia!
Así que, mientras unos niegan la realidad cual avestruz en el desierto, la ley acusa y delata. No permitir simulaciones de competencias, no negociar con socios de socios en licitaciones, pautas tan claras como el agua… ¡pero pocos parecen nadar en ella!
Y mientras tanto, un festín de contratos amañados y engaños se cuece entre las sombras. ¿Alguien asume la responsabilidad? ¿O seguirán siendo los ciudadanos los bobos de la historia, tragándose todo el cuento de la transparencia y la justicia en un circo desgastado?
