**Olvídate de las limosnas, la Banca Mexicana ahora nos quiere hacer creer que está cambiando el rumbo y apoyando a las MiPymes. ¿Suena bonito, verdad? Pero detrás de ese discurso de «empoderamiento económico» se esconde algo más oscuro.**
La Fundación de los Bancos de México (FBM) dice estar impulsando estrategias para fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas, el sector que mueve el 95 % del sistema empresarial nacional. Claro, después de décadas de ser ignorado, ahora les ha llegado la iluminación divina.
Pero, ¿qué tan real es este compromiso? ¿Es en serio que quieren sacar de la marginación a las MiPymes? Según la directora ejecutiva de FBM, Friné Salguero, atender a los microempresarios es la clave para reducir desigualdades y prevenir problemas sociales asociados a la pobreza. ¡Claro, como si fueran mágicos y estuvieran destinados a salvar al mundo!
Aunque ahora dicen tener un interés especial por las mujeres dueñas de MiPymes, alegando que son el «principal espacio de participación económica femenina». ¡Pero qué bonito suena todo en papel! Es como si de repente, después de siglos de opresión, la banca se haya despertado con la conciencia feminista.
Y no podían faltar las cifras para presumir: ¡131 organizaciones fortalecidas gracias a la FBM! Parece que quieren recibir medallas por ello. Pero, ¿realmente significa algo o es solo una fachada para ocultar intereses más oscuros?
En fin, que si vas a creer en este cuento de hadas de la Banca Mexicana, entonces quizás también deberías creer en los reyes magos y en los unicornios que cuidan nuestros ahorros. Porque allí donde hay dinero de por medio, la transparencia y la honestidad suelen ser las grandes ausentes. ¡A despertar, ciudadanos, que nos quieren vender espejitos brillantes como si fueran oro puro!
