Usuarios del Metro de la Ciudad de México se encontraron con una grieta en la estación Chabacano de la Línea 8 y, como buenos ciudadanos preocupados, pensaron que había sido por el tremendo sismo de 6.5 que sacudió el viernes. ¿Será que el temblor hizo temblar el metro? Pues no, eso sería demasiada coincidencia en la tierra del cinismo.
Resulta que el sistema de transporte salió a desmentir la teoría de los usuarios, asegurando que la grieta era más vieja que Matusalén y que ya la tenían bien checada. ¡Claro, cómo no! Seguro la grieta era parte de la decoración y nadie se había dado cuenta antes. ¿Quién necesita un arquitecto cuando tenemos al Metro CDMX tan observador?
El video de la grieta se hizo famoso en redes sociales, donde la gente especulaba que podía ser un daño estructural causado por el sismo. Pero el Metro salió con la versión oficial: ¡oh, sorpresa! Era solo una «junta constructiva», como si quisieran arreglar una separación marital en lugar de una fisura potencialmente peligrosa. Claro, esa junta constructiva debe ser de la misma familia de los puentes rotos de la 12, ¿no?
En resumen, la autoridad del STC dice que todo está bajo control, que la grieta es inofensiva y que sigamos nuestro camino. Como si no supiéramos que en esta ciudad de las maravillas todo puede pasar, incluso grietas misteriosas en el Metro. Mientras tanto, los usuarios siguen viajando en un tren con agujeros, sin preocuparse por lo que pueda caerles encima. ¡Viva el transporte público seguro y confiable en la CDMX, señores y señoras!
