En una de esas genialidades que nos regala el corrupto y estimado Sistema de Transporte Colectivo Metro, nos enteramos de que concluyeron la instalación de 125 durmientes sintéticos en la Línea B. Sí, no es una broma, parece que nos quieren tapar el ojo con un durmiente.
Resulta que las autoridades del Metro informaron con bombo y platillo que los trabajos para sustituir durmientes obsoletos por nuevos durmientes sintéticos quedaron listos este fin de semana.
Entre las maravillas realizadas, los nuevos durmientes fueron colocados en el aparato de cambio de vía 11A/21, ubicado entre las estaciones Oceanía y Deportivo Oceanía. ¡Qué bonito!
Lo más emocionante es que estas laborcitas las hicieron los técnicos especialistas del Metro en el área de vías, de noche, para no molestar a los trenecitos. Los últimos toques los dieron el sábado y domingo, cuando también decidieron vaciar cuatro trabes.
Y claro, cómo olvidar al héroe de esta historia, Adrián Rubalcava Suárez, director general de tan magna institución, quien nos iluminó con su sabiduría al decir que, tras un incidente en las vías, decidieron cambiar los durmientes de madera. ¿Y quién lo hubiera pensado? ¡Qué visión!
Ahora, con durmientes sintéticos, tan modernos, tan avanzados, nos prometen recuperar estabilidad, trazo y perfil de la vía. ¡Una maravilla! O al menos para las 401 mil personas que usan diariamente la Línea B, ¿no?
Pero no te emociones tanto, porque el querido Adrián Rubalcava asegura que esto es solo muestra de las acciones permanentes de mejora en el Metro. ¡Vaya, qué detalle! Y todo esto por instrucciones directas de nuestra adorada jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina.
En fin, sigamos celebrando las maravillas que nos ofrece el Metro, aunque sea a base de durmientes sintéticos. ¿Quién necesita trenes puntuales cuando tienes durmientes nuevos, verdad? ¡Bravo por el Metro!
