Ante el Congreso de CDMX, dos vividores con corbata, Juan Rubio Gualito y Alejandro Carbajal González, se les ocurrió pedir una lanita, ¡sí, 150 millones de pesos!, para renovar los camiones de la basura en la CDMX. ¡Ah, qué gran gesto de generosidad con el dinero del pueblo, no te preocupes, Juan y Alejandro, que la riqueza del erario es para resolver sus ocurrencias!
Según estos dos diputados expertos en fregar presupuestos, la recolección de basura es crucial para el derecho a un ambiente sano. ¡Qué sensibles! Pero claro, no podían dejar pasar la oportunidad de lanzar pullas al gobierno capitalino por no tener camiones nuevecitos. Obvio, la culpa de todo es del parque vehicular viejo, ¡no de su mala administración!
Para justificar su guiso, mencionan que el crecimiento poblacional incrementa la generación de desechos, ¡qué descubrimiento científico! Y dicen necesitar más capacidad operativa, exacto, para seguir operando igual de mal que siempre. Así que proponen comprar camioncitos nuevos para poder seguir repartiendo basura a sus amigotes de siempre.
La cereza del pastel es pedir una partida especial para que no haya fiestecitas con el dinero, jaja, ¡qué ocurrentes! De seguro, esa partida quedará bien resguardada en sus bolsillos hasta que se acabe la lana. ¡Por supuesto, todo esto bajo el manto de la Constitución y la eficiencia en los servicios públicos! ¿Planeación operativa? ¡Ja! Solo planean cómo sacar tajada. ¡Aplausos, señores, por tan noble gesto!¡Ah, y que no se les olvide votar a favor cuando les toque! ¡Viva México lindo y corrupto!
