¡Tache al cínico de la corrupción! Andrés García Repper se cuela al frente de la Fiscalía Anticorrupción en Tamaulipas, como si nada. Sin vergüenza ni disimulo, el Congreso local le dio luz verde a este abogado tamaulipeco que suena más a comedia que a fiscal serio.
Entre risas y aplausos (porque la farsa es divertida), García Repper se hizo con el trono de la lucha anticorrupción con 27 votos a favor. ¿Qué, acaso los otros dos candidatos no entendieron la cartelera? ¡Qué risa, qué risa!
Pero no se vayan todavía, aún hay más. Resulta que este nuevo paladín de la justicia renunció a su chamba de magistrado, ¡chingón! Descuida, que la renuncia fue válida ¡desde hoy! Y claro, como en novela, el tipo llega al Congreso, toma protesta, ¡y listo! Ya es el «defensor» contra la corrupción. ¿Todo arreglado verdad? Nah, no suena a componenda, para nada.
¿Y qué hacemos con el antecesor de García Repper? Bueno, el tal Jesús Eduardo Govea Orozco se fue a ser Fiscal General de Justicia del Estado, así como el que no quiere la cosa. Y así, la danza de jueces corruptos sigue su curso en Tamaulipas.
En resumen, la comedia de la impunidad sigue su función en Tamaulipas, con García Repper como nuevo protagonista. ¡Bravo, bravo! Y mientras tanto, la corrupción aplaude de pie, ¡qué espectáculo!
