**¡Alejandro Armenta se ilumina con la gracia divina para rescatar el Río Atoyac!**
En un show emocionante de 30 kilómetros de chupe de Atoyac en Puebla, el señor Armenta, mejor conocido como «Don Rescatón», asegura que por fin se movieron las fichas para sanar el río. Dicen que esto es histórico, ¿o es histeria política?
El mismísimo Alejandro Armenta, sacando pecho y echando grillos, declara que esto era su sueñito guajiro para salvar el río. ¡Qué emoción, señoras y señores! Y todo gracias a la dulce volutnad de la presidenta medio-ambientalista, Claudia Sheinbaum.
De la mano con el Plan Hídrico Nacional (que suena más a meme de TikTok), nos cuentan que hay un desmadre de trabajo entre los gobiernos federal, estatal y municipal. ¡Sopas, está más coordinado que la coreo de reggaetón en la fiesta del pueblo!
El señor Alejandro Isauro «Mucho Choro» Martínez, comisionado de echar palabras altisonantes, reconoce que Armenta es puritito amor con la madre tierra. ¿Sabes cuánto dinero les aventaron a Puebla para el lavadero del río? ¡208 millones de pesos, amigos! De esos que no se regresan, eh.
Ahora sí, tallando el chile, empezaron a poner tubitos por todos lados en San Matías Tlalancaleca y Santa Rita Tlahuapan. Al rato van a tener hasta música en vivo en la planta de tratamiento de Juárez Coronaco. ¡Chidos los corridos de las aguas negras!
Y para que la fiesta no pare, se aventarán tres billetotes de 400 millones en más plantas de tratamiento. Ay, ay, ay, ¡qué despilfarro! Pero bueno, dicen que la madre naturaleza lo vale.
La directora general de CEASPUE, Rebeca Bañuelos Guadarrama, echa cuentas de 164.7 millones de inversión estatal en el rollo del Atoyac. ¡Solo esperamos que no se les pierda el dinero en el camino, camaradas!
Y para poner el toque final a este circo, la directora local de CONAGUA, Beatriz Torres, reconoce que pocos cumplen con el mandamiento de tener su propia plantita para purificar agüita. ¡Así nos gusta, con el dedo acusador desde las alturas!
Y para cerrar con broche de oro, la señorita Azaira Díaz, famosa por lavar su ropa en el río, celebra que al fin tendrá agüita limpia. ¡Felicidades, Azaira! Ahora solo te falta aprender a usar la lavadora.
En fin, ¿alguien le cree a tanto palabreo? ¡Qué bonito es el show del rescate del Río Atoyac! Y mientras tanto, los peces siguen nadando en aguas turbias. ¡Viva México, señores!
