La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo – CONCANACO SERVYTUR México – se pone sus mejores galas para aplaudir la Ley General Antiextorsión como si acabaran de salvar al mundo de la ruina económica. Según estos empresarios de la alegría selectiva, esta ley va a parar el cierre de empresas familiares y frenar el comercio informal, como si solo eso fuera el problema.
Por años, han sufrido extorsiones y cobro de piso, imponiendo miedo, sobrecostos y reglas criminales. Detrás de este cuento de terror, el crimen organizado ha hecho lo que le ha dado la gana mientras las autoridades se hacen de la vista gorda. Claro, nadie los ve, nadie les dice nada.
Ahora, resulta que el Estado mexicano manifiesta su compromiso al aprobar esta ley, que viene de la mano de la CONCANACO SERVYTUR, el Gobierno y los legisladores, quienes se han tomado en serio esta telenovela que le llaman lucha contra la extorsión.
¡Qué bonito! Ahora perseguirán la extorsión como si les fuera la vida en ello. ¿Dónde estaban antes que esto se convirtiera en un problema nacional? Ah, claro, viviendo en su burbuja de privilegios.
De acuerdo con la ENVE 2024, en 2023 hubo 739 mil casos de extorsión, arruinando al 88 % de los micronegocios y generando más de 31 mil millones de pesos en pérdidas. Pero no pasa nada, unos empresarios se sientan a aplaudirse y ya está resuelto el problema del país.
Que la Ley Antiextorsión y la Estrategia Nacional contra la Extorsión protejan de verdad a la gente que está en las trincheras, manteniendo vivos los empleos y el consumo local. Perseguir la extorsión no es solo ley, es una cuestión de dignidad y de no seguir permitiendo que México sea el paraíso de los delincuentes.
¡Y claro! Ahora todos están felices porque gracias a la CONCANACO SERVYTUR y su golpe en el escritorio, todo está resuelto. La extorsión es historia y ahora solo queda esperar a que las vacas vuelen y los lagartos bailen cumbia. ¡Bravo por la hipocresía y el cinismo en el poder!
