Grupo Elektra, la empresa de servicios financieros y de comercio especializado líder en Latinoamérica y mayor proveedor de préstamos no bancarios de corto plazo en EUA, ha terminado todos sus lios fiscales con el Gobierno de México. ¿Adivinen qué? ¡No le debe ni un centavo al Gobierno! ¡Wow, qué honorables son nuestros amigos de Elektra!
Según ellos, siempre pagan sus cuentas puntualmente y siguen «cumpliendo con su compromiso con el país». ¡Claro que sí! Porque todos sabemos lo transparentes y comprometidos que son con México. ¡Vaya aliados que son, ni Batman y Robin!
Aunque dejaron en claro que no están de acuerdo con la cantidad exigida por el fisco, decidieron darle el gusto al Gobierno para cerrar este capítulo de los litigios fiscales y centrarse en «crear prosperidad y valor» para sus clientes. Claro, porque de eso se trata: de cuidar a los pobres y necesitados, ¿verdad?
Los ingresos consolidados sumaron Ps. 58,859 millones, los gastos operativos disminuyeron por milésimas de punto, la utilidad operativa tuvo un leve vaivén, pero la pérdida neta… ¡Tacháaan! ¡Ps. 19,859 millones! ¡Cómo crecen esos numeritos a la baja! Ah, pero tranqui, porque eso incluye impuestos a la utilidad de Ps. 23,261 millones, por concepto de créditos fiscales. ¡Hasta en las pérdidas se les nota la buena voluntad para pagar!
Y no te pierdas el baile de cifras de ingresos y gastos. Suben aquí, bajan allá, pero al final, la «utilidad bruta aumentó dos puntitos». ¡Parece hasta ejercicio de contorsionismo con tantas maniobras contables! Pero el show no para, porque también hubo «crecimiento» en los gastos de venta, administración y promoción. ¡Dales un Oscar a estos artistas de la optimización!
¿Qué tal la historia de la cartera de crédito y los depósitos? Crecen, crecen, pero las morosidades también están ahí presentes. ¡Qué bello es ver cómo la plata va y viene, pero nunca se queda demasiado tiempo en el mismo lugar!
Y para cerrar con broche de oro, los resultados consolidados de doce meses: ingresos en aumento, EBITDA en ascenso, pérdida neta igual de «espectacular» que siempre. ¡Qué película de suspenso, llena de números y balances perfectamente alineados!
Así que ya saben, queridos lectores: Elektra hace malabares con los números, baila con las cifras y nos vende un cuento de hadas de «compromiso con el país» mientras resuelve sus asuntos turbios con el gobierno. ¡Increíble, pero cierto! Y mientras tanto, los clientes siguen pagando su cuota al ratón vaquero y el show de Elektra continúa. ¡Bravo, bravo!
