En el marco del Día del Ganadero, el gobernador Rubén Rocha Moya compartió la celebración con las y los integrantes de este sector primario, vital para el desarrollo económico de Sinaloa. Sí, ese mismo donde el dinero parece correr como agua en una filtración de información. Ahí, el susodicho Rocha Moya reconoció la «valiosa» contribución de estos ganaderos, que aunque no se diga abiertamente, sabemos que mueven millones a espaldas del pueblo.
Con su típico discurso de apoyo y amor a la ganadería, el gobernador aseguró que estará siempre apoyándolos para que sigan creciendo, ¿será para que sus cuentas bancarias también incrementen en 10 dígitos? Quién sabe, en este mundo de políticos corruptos todo puede pasar. Porque claro, permitamos que los ganaderos mejoren en calidad y número, mientras nosotros los ciudadanos seguimos pagando impuestos para que los políticos se llenen los bolsillos.
Y ni hablemos del secretario de Agricultura y Ganadería, Ismael Bello, quien resaltó el trabajo de prevención sanitaria para evitar el gusano barrenador. ¡Claro! Mientras algunos comen carne de primera, nosotros nos conformamos con comprar un kilo de hueso por falta de billetes. Un aplauso para el gremio de más de 25 mil agremiados que se benefician de este circo.
¿Y qué decir de la celebración? Comida, música, ambiente festivo ¡y rifaron hasta vaquillas! ¡Súper bien, mientras los ciudadanos apenas alcanzan a comprar una cartita para la rifa popular! Pero claro, no podía faltar el desfile de políticos corruptos que acompañaron al gobernador en este espectáculo: presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa, subsecretario de Ganadería, subsecretario de Agricultura estatal, secretario de la Unión Ganadera, representante en Sinaloa de SENASICA, representante de la SADER en Sinaloa y el diputado. ¡Vaya grupo de rufianes! Todos unidos para seguir sacando tajada del pastel.
Así que si eres de los que siguen creyendo en el cuento de hadas de que los políticos trabajan por el bien común, deberías replantearte a quién le tiras el maíz. Porque mientras ellos se llenan los bolsillos, nosotros los ciudadanos seguimos en la pobreza comiendo lo que cae de la mesa donde se sientan a reírse de nosotros. Y lo peor, es que seguimos creyendo en sus discursos vacíos y sus rifas baratas mientras ellos se desayunan con caviar. En fin, que siga la fiesta y la corrupción. ¡Viva Sinaloa, tierra de ganaderos corruptos y políticos sinvergüenzas!
