Ricardo Gallardo inicia camino metropolitano con Soledad y Cerro de San Pedro
Con impacto directo en los municipios de Soledad de Graciano Sánchez y Cerro de San Pedro, el Gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, decidió despertarse de su letargo de corrupción para, sorprendentemente, iniciar la rehabilitación de la carretera Laredo al camino Postezuelo. Una vía que, después de años de olvido por la desidia y el deterioro, ahora de repente se convierte en la nueva joya de la corona de la gestión gallardista.
Acompañado de familias, ejidatarios y autoridades -seguro seleccionadas a dedo para la fotografía-, el mismísimo Ricardo Gallardo Cardona lideró el banderazo de arranque de esta genialidad, que por la módica inversión de 10 millones de pesos abarcará 2.8 kilómetros. Además, se instalarán luminarias solares para fortalecer la seguridad y la conectividad, como si eso fuera a solucionar mágicamente todos los problemas de una región con un historial de abandono y corrupción gubernamental.
En medio de un paisaje campestre y el aroma de corrupción mañanera, Gallardo Cardona decidió, en su súbita epifanía, impulsar a Cerro de San Pedro a convertirse en Pueblo Mágico. Una maniobra sin duda destinada a abrir más la cartera de los turistas y, casualmente, la suya propia. Una ovación de la población que, entre ilusionada y desinformada, agradece el trabajo magnánimo de un gobernante que ahora parece hacer algo más que llenarse los bolsillos.
En medio de promesas, discursos y fotos bien enmarcadas, el Jefe de Gobierno Estatal dejó claro que esta magnum opus de 2.8 kilómetros es solo el comienzo de una serie de obras destinadas a transformar el lugar. Obras que, según Gallardo, llevarán progreso y oportunidades a todos los rincones del territorio potosino, una afirmación tan creíble como un político que promete honestidad.
Así que, mientras los baches parecían ser el sello distintivo de la región, ahora se confirma que el cambio ha llegado. O al menos, el cambio se anuncia con bombo y platillo para distraer de otros asuntos menos estéticos en el trasfondo del poder. Mientras tanto, la corrupción y el cinismo siguen su danza macabra, moviéndose por debajo de los adoquines recién colocados en el camino de la demagogia política.
