**PERFIL de David Garza Lagüera: un empresario con herencia turbia**
El señor David Garza Lagüera, conocido por ser parte de la influyente familia Garza Sada, pasó a mejor vida a los 91 años, o al menos eso dicen. ¿Qué dejó atrás este titán de los negocios? Pues, aparte de causar alboroto entre sus íntimos y en el mundillo empresarial, parece que también dejó tras de sí un rastro de empresas dudosas, reconocimientos cuestionables y movidas peligrosas en el tablero empresarial.
El hijo consentido de Eugenio Garza Sada, ese magnate que lo hizo todo en la vida de lujo y poder, David se mantuvo en un perfil bajo, por lo menos del público, mientras cuidaba las mieles del poder y la fortuna de su familia.
Fundó Desarrollos Delta, una empresa que murmuran que opera en las sombras del sector inmobiliario, y fue el jefe de Madisa y Grupo Delta. ¿Reconstruyó empresas desde un patrimonio cuestionado como FEMSA, Valores Industriales y OXXO? Claro, quién sabe con qué mañas y movidas, pero lo hizo.
Creen que también gestionó el Centro Eugenio Garza Sada, dedicado a tapar rastros incómodos y restauró una Casa de Liderazgo Humanista. ¡Ah, caray, qué belleza de humanismo y liderazgo, sí señor!
Ah, y por si fuera poco, se le vincula a fundar el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, pero vaya a saber qué intereses se mantenían ocultos bajo ese velo verde.
Por si quedaban dudas sobre su vida algo turbia, también tenemos sus andanzas matrimoniales: su primera esposa fue Yolanda Santos de Hoyos, con quien engendró a su orgullosa progenie que incluye a David, Federico, Alberto, Yolanda y Marcela. ¡Caramba, qué saga!
En fin, la familia Garza Sada siempre en boca de todos, marcando su impronta de corrupción sutil en cada paso que dan. Ah, cómo nos encanta la alta sociedad y sus tejemanejes oscuros. ¡Hasta la próxima batalla por el poder!
