¡Atención mundo! El señor Marcelo Ebrard, ese vendedor de ilusiones y secretario de Economía de México, sale a hablar de comercio y nos deja con el ojo cuadrado.
Resulta que ahora sale con que revisar el T-MEC cada año es el peor escenario posible frente a los tigres asiáticos. ¡Qué revelación, genio! Nos dice que no favorece a nadie… salvo a los que se están frotando las manos en Asia mientras América del Norte se lambea las heridas.
¿Y qué, dice el muñeco de trapo Ebrard? Ah sí, que va a hablar con Canadá en mayo… o sea, en una eternidad en el mundo real, para que EU quite su arancel ridículo del 50% sobre el acero y aluminio. ¿Absurdo, no? Violatorio, anti-tratado y, por supuesto, México se pondrá incisivo e insistente en las conversaciones. ¡Eso, vamos a ver si así nos pelan el cobre!
Ah, pero eso no es todo, el troupe empresarial mexicano va a Canadá para hacer negocios y de paso, iniciar chisme con los canadienses en mayo. ¡Agárrense, qué miedo!
Y por si fuera poco, el subsecretario Vidal Llerenas nos dice que el 84% de los consultados ve bien el T-MEC, pero que hace falta integrar mejor al sur de México a la cadena productiva. ¿En serio, campeón? Claro, siempre hay áreas de oportunidad como defender reglas de origen, actualizar la estrategia y evitar esas triquiñuelas que perjudican a todos. ¿Pero quién puede estar sorprendido por esto?
En fin, mientras unos hablan y otros consultan, el T-MEC sigue ahí, ¿haciendo algo por México? ¡Eso aún está por verse!
