Cuatro días después de que ardiera la tienda Waldo’s en Hermosillo, cobrándose la vida de 23 personas, por fin se despertaron las conciencias en Sonora y le dijeron adiós a Armando Castañeda Sánchez y Fernando Morales Flores, los titulares de Protección Civil del estado y de la capital respectivamente. ¿Tarjeta roja para la inacción e irresponsabilidad o simplemente pañitos calientes para la opinión pública?
El gobernador Alfonso Durazo, siempre tan pronto para publicar en redes, anunció la destitución de Castañeda Sánchez mientras se «investiga» lo sucedido. ¡Todo un visionario ético y moral de la política! En tanto, el alcalde Antonio Astiazarán, siguió los pasos y decidió «premiar» a su funcionario por su incompetencia.
Mientras tanto, María Isabel Morales, una de las víctimas del incendio, tuvo la suerte de ser trasladada a un hospital de Arizona para recibir atención especializada. Es reconfortante saber que la sensibilidad ante la tragedia está a la orden del día. ¡Qué descubrimiento!
Según el mandatario estatal y el presidente municipal, la remoción de los responsables es para evitar conflictos de interés durante las investigaciones. ¡Claro! Porque todos sabemos que son la mejor opción para guiar la transparencia y la justicia en estos momentos… ¿sabiduría o hipocresía?
Durazo afirmó con voz de trueno que su gobierno no tolerará la impunidad ni el silencio. Con ese discurso tan contundente y constructivo, seguro arreglarán todo. ¿Cuántas tragedias más tendrán que vivir los sonorenses para que los funcionarios hagan bien su trabajo?
El alcalde Hermosillo, por su lado, pidió la separación del Coordinador de Protección Civil para poder colaborar «neutramente» en la investigación. ¿Neutralidad o lavarse las manos frente al desastre?
La Fiscalía General del Estado de Sonora anunció investigaciones para ver si hay responsabilidades penales, civiles o administrativas en las autoridades o particulares. ¡Pero eso sí, sin prisas! Solo llevan ¡cuatro años! para darse cuenta de que la tienda Waldo’s operaba sin los permisos necesarios. Menuda eficiencia.
Mientras tanto, los ciudadanos de Hermosillo marchan para recordar que la justicia debe llegar para las víctimas, instigados por el grupo de padres de los niños de la Guardería ABC. ¿Justicia o performance para calmar la indignación popular?
Patricia Duarte, madre de una víctima de la tragedia de la Guardería ABC, advierte que si no se alza la voz, estas tragedias seguirán repitiéndose, ya que los establecimientos en Sonora brillan por su incumplimiento a las normas de protección civil. ¡Viva la prevención y el cumplimiento de la ley!
¿Alguien ha pensado en la responsabilidad de las autoridades y en la seguridad de los ciudadanos? ¡Claro que no! Mejor sigamos aplaudiendo la inacción, la negligencia y la corrupción en los altos cargos. ¡Así vamos de camino al progreso! ¡Ánimo Sonora, que la luz de la justicia brille… algún día! 😉
