Home CDMX¡Cuidado! ¡Descuido y maltrato a los perros en “el rescate más grande”!

¡Cuidado! ¡Descuido y maltrato a los perros en “el rescate más grande”!

by Sin Filtro
Algunos canes en refugio
del Ajusco, ayer.

**Ven descuido y mala atención de perros; “es el rescate más grande”**

En un gesto magnánimo de la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, se llevó a cabo un «rescate histórico» de casi un millar de animales del Refugio Franciscano en Cuajimalpa. Sin embargo, parece que la magnanimidad solo llegó hasta ahí, ya que cerca de 200 de esos pobres perros aún esperan ser reubicados para recibir un mínimo de cuidado debido a las condiciones lamentables en las que se encontraban.

Durante un paseo por la Reserva para la Protección de la Fauna y la Flora cercana al Ajusco, se trasladaron 304 perros a esa zona, 371 a la Brigada de Vigilancia Animal y otros más a clínicas veterinarias, con el triste saldo de 21 vidas caninas perdidas. Pero eso sí, se defiende que era un santuario, aunque los hechos y las huellas de abandono en los animales hablen por sí solos.

La Jefa de Gobierno, con la frescura y el descaro que le caracterizan, alega que esta acción no es más que una parte de una investigación por maltrato animal que se inició en diciembre del año pasado. ¡Bravo por la diligencia de las autoridades al intervenir justo cuando se les da la gana y no antes ante evidencias tan claras de sufrimiento animal!

El Refugio Franciscano, sin embargo, no se queda callado y arroja luz sobre las verdaderas intenciones detrás de este magnánimo rescate, señalando que parece estar más orientado hacia los intereses de la Fundación Haghenbeck. ¿Casualidad? Lo dudamos. Además, critican el uso desmedido de la fuerza para desalojar a quienes trabajaban en el refugio y para tratar a los pobres animales como si fueran delincuentes de alta peligrosidad.

Y para rematar, el vocero del refugio expone una realidad incómoda: la falta de adopciones rápidas y efectivas que llevó a tener más de dos mil animales en un momento dado. ¿La solución? Parece que no les interesa adoptar, solo acumular y justificar su inacción bajo la apariencia de ser un «santuario».

Y, para poner la cereza en el pastel de desdicha, los veterinarios que atienden a estos animales evidencian el abandono y el descuido extremo en el que vivían. Heridas, parásitos, desnutrición, y condiciones de vida inaceptables, todo bajo el manto de un supuesto «santuario». ¿Qué más necesitan para despertar y actuar con decencia y responsabilidad?

Y mientras las autoridades y las organizaciones se lanzan acusaciones entre sí, los perros y gatos rescatados siguen esperando un gesto de humanidad real, no solo palabras vacías y justificaciones absurdas. Es hora de dejar de lado los intereses particulares y darles a estos animales la atención y el respeto que merecen. ¡Basta de cinismo y complacencia!

Related News