Claudia Sheinbaum, la Presidenta en turno, sale a soltar perlas en una rueda de prensa. Asegura que la revisión del T-MEC será solo una valoración, pero ni se le ocurra replantear el acuerdo porque eso sí está cabrón. Al parecer, piensan que el Congreso es como un club de té donde van a decidir el futuro del tratado, qué comodidad.
Sheinbaum, tan lista como siempre, menciona que hay un ‘equipito’ para negociar el asunto. Y si hace falta, hasta le pedirán ayuda a los empresarios. Como si ellos no tuvieran nada más que hacer, ¿no? Pero bueno, al menos los van a llamar en caso de emergencia. ¡Ah, qué considerados!
Y para completar el circo, Donald Trump opina sobre las reuniones que van a tener. Él deja claro que hay que seguir hablando con unos cuantos de sus amigos gringos importantes, porque, ya saben, la cosa es seria. Mientras tanto, nuestros funcionarios también hacen su show al coordinarse con los gringos, por si acaso no se habían dado cuenta.
Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente y Edgar Amador están que no los paran, trabajando a tope con los yanquis. O sea, como si tuvieran otra opción. Sheinbaum insiste en que si se renegocia el tratado, pues a pasar por el Congreso. ¡Qué novedad! Pero la cosa es que nadie quiere eso, porque, según ellos, el T-MEC es super beneficioso. ¡Ah, qué alivio!
La vaina es que todo esto suena a show montado. Negociaciones, coordinaciones y declaraciones para la galería, pero ¿en verdad están haciendo algo útil? Al final, parece que todo terminará en una reelaboración que no mueva ni una piedra en realidad. Pero bueno, al menos siguen haciendo teatro y convocando a todos los actores, aunque aquí los únicos que no tienen guion son los ciudadanos. ¡Y así siguen las cosas en el circo del poder!
