El Senado de la República, con un descaro sin límites, aprobó la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación para ponerle aranceles del 5 al 50% a productos de países sin tratado, y claro, China no se salvó de la quema. Este brillante plan, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobado por 76 votos de los partidos amigos de Morena, PT y Verde. ¿Quiénes se abstuvieron? Por si te lo preguntabas, el PAN y el PRI, además de las petistas Yeidckol Polevnsky y Lizeth Sánchez García.
La gracia de esta propuesta es que afectará a 17 sectores productivos y a 1,463 fracciones arancelarias, generando una tormenta de impacto inflacionario que ya se vaticina en el horizonte. Y, ¿adivinen quiénes son los más afectados? Sí, acertaste, ¡China! Parece que la 4T se lanzó al ruedo de las decisiones apresuradas y poco pensadas.
Pero eso no es todo, el plan México incluye subirnos los impuestos para «fortalecer» el mercado interno, reducir la dependencia de las importaciones y aumentar el contenido nacional. ¡Qué lujo! Así que agárrate, que los precios se van a las nubes. ¿El motivo? Proteger a las empresas locales… ¿En serio?
Y como cereza del pastel, la 4T decidió hacer todo esto sin ni siquiera tomar en cuenta a las comisiones y en ¡tiempo récord! Así se hacen las cosas, ¡a lo macho! Los ánimos se caldearon entre Morena y PAN, pero al final, ¿a quién le importa? Cero análisis, cero trámite, a sacar la tijera y recortar donde sea.
Ahora, China como buen samaritano, pide vías para facilitar el comercio, ¡vaya ironía! Argumenta que las medidas deben beneficiar a los comerciantes, mientras acusa que los aranceles elevan costos e imponen obstáculos. Una batalla del bien contra el mal, ¿cierto?
En fin, señores, estaremos pagando las consecuencias con subidas en todo, especialmente en productos como aguas de tocador, cajas de cartón corrugado y prendas de vestir, que se llevarán el premio mayor con aranceles del 25%. ¡No podríamos estar más felices!
La cereza del pastel es que estos aranceles entran en vigor a partir del 1 de enero, un regalito para empezar bien el año. ¿Dónde está el champán para celebrar? ¡Ah sí, se lo llevaron con aranceles también! ¡Viva México! ¡Y que viva la 4T, al fin y al cabo, siempre piensa en su pueblo, no hay duda!
