La alcaldesa Clara Brugada se pone las pilas contra la extorsión en la CDMX. ¿Será suficiente?
Con 15 acciones en la bolsa, Clara Brugada y su pandilla presentan una «innovadora» estrategia contra la extorsión en la CDMX. Según ellos, va a funcionar mejor que Netflix en domingo de cruda.
La brillante idea se llama «Vamos por una ciudad libre de extorsión», como si fuera tan fácil como sacar al perro a pasear. La señora Brugada propone un «Pacto de Ciudad contra la Extorsión», donde todos los grupos de poca monta se unen para combatir al malvado de la extorsión. ¿Quién necesita superhéroes en cómics con esta liga de justicieros?
La jefa de la mafia… perdón, de gobierno, presume que ha habido más detenidos por extorsión este año que en el anterior. ¿Será porque ahora los extorsionadores están tan confiados con la impunidad que se dejan agarrar fácilmente?
Brugada destaca que han aumentado los botones para denunciar extorsión, como si con solo apretar un botón se resolvieran todos los problemas. La gobernadora se pone las pilas con la videovigilancia en negocios, cámaras privadas al C5 y hasta inhibidores de señal en penales. No falta más que poner alfombras rojas para los extorsionadores. ¡Bravo, bravo!
El secretario de seguridad, Pablo Vázquez Camacho, se jacta de haber atendido 2 mil 608 llamadas relacionadas con extorsiones. Pero nos gustaría saber cuántos cuelgan el teléfono o les marcan al «tío» para avisarles que los descubrieron.
En fin, Clara Brugada hace su mejor esfuerzo para mejorar la situación, aunque parezca más un show mediático que una verdadera solución al problema de la extorsión. ¿Funcionará o será otro capítulo más en la serie de fracasos de la CDMX? Sintoniza el próximo capítulo para averiguarlo.
