¡Increíble! La inflación en México vuelve a repuntar, y no podía ser de otra manera con nuestros queridos cigarros y refrescos, los verdaderos héroes de esta película de terror económico. Así es, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en un 3.79% anual en enero, sumando dos meses seguiditos de aumento, ¡qué emoción!
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice subyacente -que no es ni energía ni alimentos frescos- se disparó a un 4.52%, su nivel más alto en 22 meses. ¡Menos mal que la comida chatarra y los cigarros no suben de precio, si no nos daría un infarto!
Y ojo, que en la comparación mensual, el índice general se encaramó un 0.38%, debido al componente subyacente que subió un 0.60%. ¿Y qué crees? ¡Las mercancías andan pujando un 0.92% más, mientras que los servicios se estancaron en un roseado 0.30%! ¡No sabemos si reír o llorar!
Pero espera, que hay más: Yucatán se lleva el premio al estado más subido en enero con un 1.17%, mientras que Baja California Sur desafina con una reducción de -0.11%. Espectáculo y circo en el mundo de la inflación, donde el limón es la estrella con un 21.21% de aumento mensual.
¿Y sabes quiénes sacan la cara en esta función? Las bebidas y el tabaco, con un increíble 6.13% de crecimiento anual. ¡Bravo, bravo! Y las colegiaturas también quieren su aplauso, subiendo un 6.02%. Todo un espectáculo, señoras y señores.
¿Y qué dicen los expertos? Que todo va sobre ruedas, que la inflación no ha subido lo que esperaban, aunque la parte sin glamour superó las expectativas. ¡Vamos, que somos unos cracks!
Pero para rematar, avisan que el peligro acecha: si seguimos así, con la inflación general acelerando y la subyacente sin dar tregua, podríamos tener un tiroteo económico pronto. ¿Y adivina quién se lleva el premio gordo? ¡Los precios del lechuguino IEPS, que están disparados!
En fin, una historia de nunca acabar en el país de las maravillas fiscales, donde la inflación es la reina del baile y los precios solo saben subir. ¡Qué emoción! ¡Qué emoción!
