José Ramiro “Pepín” López Obrador, el secretario de Gobierno de Tabasco, ha causado revuelo con sus polémicas declaraciones minimizando la crisis de desaparecidos en la región al afirmar que muchos de ellos simplemente “andan de parranda”. ¿Quién necesita buscar a alguien desaparecido cuando se puede simplemente asumir que están de fiesta?
Durante su comparecencia ante el Congreso local, López Obrador lanzó esta afirmación absurda, desatando una lluvia de críticas en su contra. ¿Qué preocupación por cifras exactas de desaparecidos? ¡Lo importante es la rumba, dicen por ahí!
Este funcionario ha llegado al punto de afirmar que las variaciones en las cifras de desaparecidos se deben a que las personas regresan a casa, pero las familias no informan. ¡Eso, según él, justifica su comentario desatinado! Como si fuera tan fácil olvidarse de denunciar la desaparición de un ser querido.
Las palabras de López Obrador han indignado a colectivos de búsqueda, organizaciones civiles y legisladores de oposición, quienes señalan que trivializa un problema grave como la desaparición forzada, en un país con más de 110 mil desaparecidos. ¿Parranda o desaparición? Parece que para algunos funcionarios la línea es muy difusa.
Además, este personaje, envuelto en la controversia por su patrimonio extravagante, se defiende afirmando que sus declaraciones son públicas y no hay nada oculto. ¡Clarísimo, todo el mundo necesita ocho ranchos y cientos de cabezas de ganado para vivir!
Los datos oficiales varían en las cifras de desaparecidos en Tabasco, pero lo que no varía es la falta de empatía y sensibilidad por parte del secretario de Gobierno. Parece que para él, la desaparición de personas es solo una anécdota entre tantas.
En resumen, mientras algunos buscan a sus seres queridos desaparecidos, el secretario de Gobierno de Tabasco parece tener muy clara su prioridad: ¡celebrar la vida, aunque muchos estén desaparecidos en el camino! ¡Qué vergonzoso!
