¡PRECAUCIÓN! Este martes 28 de octubre, los ciudadanos están más entupiditos de lo normal en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México. Como siempre, la eficiencia brilla por su ausencia y los retrasos y aglomeraciones están a la orden del día.
Los genios del Metro informan que los tiempos de espera entre trenes en todas las líneas son un chiste: cinco minutos para las líneas 4 y 6, seis minutos para las líneas 1, 2, 3, 5, 7, 9, A, B y 12, y para rematar, siete minutos en la línea 8. Como siempre, un desastre bien organizado.
¿Y qué tal en la Línea B? ¡No podemos tener solo un problema a la vez! Los vagones tardan más de la cuenta en hacer su aparición, haciéndose de rogar por más de siete minutos. Así, se genera una avalancha de viajeros. ¡Genial!
Pero ¡TACHÁN! La Línea A también quería ser protagonista y se une a la fiesta con marcha lenta desde Pantitlán a La Paz. Los trenes desaparecen misteriosamente y cuando llegan, avanzan a paso de tortuga entre estaciones. ¡Qué maravilla!
Y mientras los usuarios sufren la odisea diaria del Metro, las autoridades se dedican a decir disculpas, a revisar trenes y a prometer la normalización del servicio, como si eso fuera algo excepcional en algún momento.
En resumen, si quieres experimentar la emoción de ser un sardina en lata, únete al caos en el Metro. ¡Pero no te preocupes! Si no puedes vivir esa emoción en persona, aquí te mantenemos actualizado con lo peor del transporte público para que puedas agradecer tener carro propio. ¡Ahí se ven, metrolovers!
