Una avioneta se desplomó sobre una nave industrial en Ramos Arizpe, Coahuila, causando dos heridos. Según los chismes locales, la aeronave perdió el control y se estrelló como hámster borracho en el libramiento Óscar Flores Tapia. La impactante prueba de que volar sin alas no es buena idea.
Pero lo mejor es que la avioneta decidió renovar su curso y terminó empotrada en las instalaciones de la empresa Matcor-Matsu. Ni los efectos especiales de Hollywood llegan a tanto. El parque industrial, que casualmente estaba vacío, solo recibió un makeover de daños materiales.
Mientras los jefes tomaban café, las dos almas intrépidas a bordo de la nave resultaron heridas. Gracias a la diligencia de los equipos de emergencia, los próximos capítulos de esta tragicomedia aérea podrían tener un final feliz.
En las imágenes que corren como pólvora en las redes, se ve a los rescatistas de Protección Civil, bomberos y paramédicos en acción. Parece que la Avioneta Show dejó a todos con el corazón en un puño.
A aún no hay muertos que contar, pero las autoridades mantienen el misterio sobre las causas de este show aéreo improvisado. Al parecer, el libreto indica que fue una falla mecánica la que desencadenó este circo en el aire.
Por cierto, la empresa canadiense Matcor-Matsu, dedicada a la industria automotriz, es la dueña del parque de diversiones inesperado en Coahuila. ¿Quién necesita Six Flags cuando puedes tener una avioneta de regalo?
Y como en toda telenovela, falta que la empresa alcance el capítulo final para dar su versión de los hechos. Mientras tanto, las teorías de conspiración vuelan más alto que la propia avioneta.
¿Qué les pasó a estas dos valientes pasajeras? ¿Habrá justicia en este drama? ¿Al final todos se abrazarán y cantarán juntos? Por ahora, solo nos queda esperar al próximo episodio de «Las aventuras de la Avioneta Descarriada». Stay tuned, folks.
